Sobre mí

Me llamo Diego, soy gallego y nací con sordera.

He vivido en Madrid, Londres y Galifornia, como nos gusta llamarla a algunos. También he tenido la suerte de viajar, conocer culturas muy diferentes y pisar casi todos los continentes. Todo eso me ha dado perspectiva, historias y parte de esa chispa con la que intento mirar la vida.

Actualmente vivo en A Coruña y trabajo en una gran multinacional donde disfruto mucho de lo que hago.

Sobre mí

Me llamo Diego, soy gallego y nací con sordera.

He vivido en Madrid, Londres y Galifornia, como nos gusta llamarla a algunos. También he tenido la suerte de viajar, conocer culturas muy diferentes y pisar casi todos los continentes. Todo eso me ha dado perspectiva, historias y parte de esa chispa con la que intento mirar la vida.

Actualmente vivo en A Coruña y trabajo en una gran multinacional donde disfruto mucho de lo que hago.

También he emprendido varios proyectos distintos, algunos con más acierto que otros, pero todos me han dejado algo: historias, aprendizajes y ganas de seguir imaginando cosas nuevas.

Soy una persona inquieta, con muchas aficiones y, como se suele decir, amigo de mis amigos.

Me apasiona emprender, soñar en grande y no tirar la toalla. La vida me ha enseñado a ser feliz con lo que soy y a agarrarme a tres cosas que intento no perder nunca: la bondad, la perseverancia y el humor.

Sigo aprendiendo, sigo equivocándome y sigo esforzándome cada día por ser un poco mejor persona que ayer.

Y quizá eso sea lo único realmente importante.

También he emprendido varios proyectos distintos, algunos con más acierto que otros, pero todos me han dejado algo: historias, aprendizajes y ganas de seguir imaginando cosas nuevas.

Soy una persona inquieta, con muchas aficiones y, como se suele decir, amigo de mis amigos.

Me apasiona emprender, soñar en grande y no tirar la toalla. La vida me ha enseñado a ser feliz con lo que soy y a agarrarme a tres cosas que intento no perder nunca: la bondad, la perseverancia y el humor.

Sigo aprendiendo, sigo equivocándome y sigo esforzándome cada día por ser un poco mejor persona que ayer.

Y quizá eso sea lo único realmente importante.